Te querré siempre

Cuantas veces hemos jurado amor eterno y hemos deseado ser la musa infinita de algún alma atormentada dispuesto a morir por amor. Porque nadie muere por amor, a menos que sea eso lo que se deseé. Solo aquellos que lo han sentido alguna vez pueden saber de lo que estoy hablando.
Te querré siempre nos recuerda la horrible tragedia de las relaciones de pareja que, tras abandonar la vida social y dedicarse únicamente el uno al otro, descubren que la persona que tienen al lado es una completa desconocida y que, probablemente, ni la quieren ni la quisieron nunca. Pero que más da mientras seamos amados. Solo el ser humano es capaz de pasar años al lado de un ser al que detesta. Que cobardes,  como nos dejamos llevar por el miedo a la soledad… ¡Pues no señores! Es el amor, que nos hace egoistas.