Palabras (Los amantes del Círculo Polar, 1998)

“- Anciano: ¿A qué barrio vendrías conmigo, mi amor, a qué país? Dímelo porque allí te esperaré. Dios mío, dímelo. Te esperaré. ¿A qué planeta? ¿A qué planeta vendrías conmigo?
Anciana: Amarte.”

Y de esta manera, os digo que no es cierto que a las palabras se las lleva el viento. A veces son lo único que quedan. Como dice el verso de Eliot:
“Es toda la ceniza que dejan las rosas quemadas.
Polvo suspendido en el aire
señala el lugar donde acabó una historia.”

Los amantes del Círculo Polar, 1998. Julio Medem