Un rato más en tu cama (La historia completa de mis fracasos sexuales, 2008)

Quiero volver a las habitaciones de exparejas donde tanto tiempo pasé. Quiero saber si aun está en la pared el póster de Annie Hall que le regalé, si ha quitado del corcho las fotos de Amsterdam, saber si sigue durmiendo con su hermano o ahora tiene cuarto propio. Si los condones están guardados en el mismo sitio o ha dejado de usarlos. Si se marchó de casa o por qué cojones no contesta ningún mail o mensaje.

Quiero volver a sentarme en todas aquellas camas y respirar fuerte. Quiero aspirar los recuerdos de todos aquellos años y que no se borren nunca. Me gusta pensar que todo sigue exactamente en su sitio. Que paseo de vez en cuando por las mentes de todos aquellos que fueron importantes para mi. Que ellos también piensan en mi cama y en si he cambiado de colcha o continúo cambiando las sábanas una vez al mes.

No saben lo que me encantaría reunir a un puñado de ellos y preguntarles en que fallamos. Por qué les abandoné, reconstruir la historia completa de mis fracasos sexuales. Y, sobre todo, rogarles que me dejaran revivir nuestro pasado físicamente. Tumbarme en su habitación y sintonizar Flor de pasión, escuchar algún disco de Richard Ashcroft o ver Saló comiendo pistachos.

La primera vez que pisé su casa era ya de día. Desapareció durante unos minutos y me dejó sola en el salón. Empezaba a preocuparme cuando su voz me llamó. Estaba en la habitación de sus padres. Se había quedado en calzoncillos y se había puesto un sombrero de paja. Tenía un reloj-despertador en la mano. Se escuchaba el tic-tac del segundero. “Cada segundo que escuchamos es un alivio porque estamos vivos y una tragedia porque nos queda menos.” Eso me dijo, se lo juro.

Que bonitas son las segundas oportunidades. Lástima que no siempre nos dejen disfrutar un ratito del pasado.

La historia completa de mis fracasos sexuales, 2008.
Chris Waitt