Mis domingos Vol.14

Despertar con Dan Auerbach. Eso es un señor despertar, damas y caballeros.

Bajar a la floristería a por mimosas. Llenar todos los jarrones de casa. Sonreír.

Un desayuno de nombre y apellidos, el imponente sol de esta terraza mía, la prensa y no saber lo que es la prisa.

Dar los honores a Bebo al piano y tú al cante destrozando “Aquellos ojos verdes” mano en pecho danzando por la casa.

El baile en la cocina de Los puentes de Madison, tendríamos que discutir en qué posición de bailes suspiro la ponemos.

Seguir drogándote con Philip Marlowe vía Benjamin Black, sin confesar lo que te aterra abrirlo.

Resucitar a todos y cada uno de los maridos de Ella y que te quieran arruinar a ti también.

Pasar la tarde desgastando la banda sonora de Match Point.

Yo me visto a ritmo de Lady Luck si tú me sacas a pasear.

Comprar regalices rojas y buscar pase de la última de Wes Anderson deseando cruzarte con una nueva Margot o una deliciosa Suzy.

Meterte bajo las sábanas y esa fiesta de cojines que es tu cama y rebuscar por la mesita de noche algún viejo libro de poemas antes de cerrar los ojos.