“Los intelectuales son un poco curitas y todo lo relacionado con el placer les da miedo.” Carlos Vermut

Carlos-Vermut-Concha-Mejor-Director_EDIIMA20140927_0488_4

Por @henrconh

Todo el mundo habla de Carlos Vermut. Era un desconocido hasta que en el pasado Festival de San Sebastián fue premiado con la Concha de plata al mejor director y la Concha de oro a la mejor película por ‘Magical girl‘. Conocido en pequeños círculos gracias a su primer largometraje ‘Diamond Flash’, este Otaku, madrileño y dibujante de cómics se ha abierto hueco en el cine con una historia de chantajes encadenados, amor y bajas pasiones.

 

Hace poco fue el cumpleaños de una amiga tuya y le hiciste un regalo muy especial. Abriste el portátil con el guión de Magical Girl y le permitiste que incluyera una frase donde quisiera.
¡Es verdad! Cuando estaba escribiendo el guión fui al cumpleaños de una amiga, Mireia Pérez, y le dije que si quería podía incluir una frase.

 

¿Recuerdas la frase exactamente?
No la recuerdo. Quitamos cosas y pusimos otras de la escena de Sacristán en la cárcel. Creo recordar que es el párrafo de la cárcel cuando el dice que estuvo con pederastas y lo que vivió allí.

 

En San Sebastian este año la crítica cinematográfica ha obligado de alguna manera al público a posicionarse entre ‘La isla mínima’ y ‘Magical Girl’: Mínimos y mágicos. ¿Qué te ha parecido esto? ¿Cómo lo has vivido?
Como no soy crítico no lo vivi así, lo viví un poco desde fuera. Pero si es verdad que tengo amigos críticos que al ser las dos películas con mas posibilidades a ganar un premio grande, evidentemente la gente tiende posicionarse. Son dos películas que además son de género. ‘La isla mínima‘ es más cine negro, más thriller. ‘Magical girl’ es más drama que tiene tintes de cine negro. Cuando pasan estas cosas la gente tiende a polarizarse, no sé. A mi me gusta más mi peli.

 

¿Pudiste ver películas en San Sebastian?
No, no pude ver pelis. Con las entrevistas fue imposible. Quiero ver ‘Loreak‘, ‘Eden‘, ‘The drop‘… La isla mínima’ ya la he visto. Pero estas que quería no pude y alguna más que seguro que se me olvida.

 

Vamos a comenzar por ‘Diamond Flash’. ¿Cómo la produjiste?
Estuve trabajando en televisión en una serie que se llama ‘Jelly Jamm‘ de dibujos animados. Soy el creador de la serie, de los dibujos, los personajes, el guión, el tratamiento de la idea… Con eso gane un dinero de derechos de autor y lo invertí en pagarme el año que estuve escribiendo ‘Diamond Flash’ y en producir la película. Me gasté como unos 25.000€ y fue un poco como salió. Tenía ganas de hacer una película. Nunca he tenido claro que quisiera ser director de cine, lo he hecho porque me gusta contar historias con imágenes. No sé escribir. No sé escribir prosa, novela, se me da fatal. Me gusta mucho contar cosas a través de imágenes y siempre me lo he planteado así: Cojo la cámara, grabo algo a ver que sucede y poco a poco llegué a ganar el Notodo. Después me dije que iba a hacer una peli a ver que pasa. Tenía pasta ahorrada, contraté equipo, actores y vi que podía hacer con lo que había aprendido. Así es como me lo plantee.

Nunca he tenido claro que quisiera ser director de cine, lo he hecho porque me gusta contar historias con imágenes. No sé escribir. No sé escribir prosa ni novela.

 

¿Cómo después de ‘Diamond Flash’ consigues entrar en la industria cinematográfica convencional? ¿Cómo sale adelante ‘Magical girl’?
Terminé Diamond Flash y se estrenó en Filmin en Junio. Se estrenó en cine en Sitges y empezó a hablarse de ella más. Después sucedió que un tipo me contacto para ir a Francia a buscar financiación francesa y ahí coincidí con Pedro Hernández que es el productor de Aquí y allí films. Había visto Diamond Flash y le gustó mucho, le dije que tenía una historia pequeña, un tratamiento de una hoja y lo vieron allí. Coincidió que Pedro también iba con un proyecto, lo leyó y me dijo: “Oye, yo estoy interesado en producirte esto. Va a ser una película muy pequeña pero ¿te interesa?” y yo le dije que a mi me interesaba esta película. No quería hacer una película más grande, si un poco más grande que Diamond Flash, pero que pudiera manejar. Poco a poco empezamos con el guion, entró Avalon, entró TVE, entró Sara  Bilbatúa la directora de casting que hizo que la película creciese. La película empezó a crecer, a crecer… TVE, Canal +… y hasta hoy. Ha sido así, a lo loco.

 

¿Cómo es que te digan que vas a dirigir a José Sacristán?
Yo elijo a José Sacristán. Yo dije, “quiero que sea José sacristán quien haga de Daiman”. Le subí la edad al personaje para que fuera él. Le mandé el guión, lo leyó, me llamó… me dijo Sara: “Te va a llamar Sacristán mañana”. Entonces me llamó un número, no sabía quien era. Una voz grabe como de ultratumba me dice: “Es usted Carlitos Vermut. Ha escrito un guión cojonudo”. Yo le dije “Usted es José sacristán no?” y me contestó: “No me llames de usted o te mato”, una cosa así. Fue maravilloso.

 

Eduard Fernández te llamó para proponerte un papel ¿de mujer?
Contacté con Eduard Fernandez gracias a Sara. Sabíamos que estaba muy liado, pero le llamamos por si quería hacer un personaje en la película, el de Oliver. La única vez que hablé con él me propuso hacerlo como una especie de travesti. Era una cosa que no había contemplado pero no me hubiera importado probar a ver que salía de ahí, me parecía interesante. Al final no pudo por tema de agenda, de fechas… tenía el rodaje de ‘El niño’, ‘Murieron por encima de sus posibilidades’… El caso es que no pudo hacerlo. Pensé inmediatamente en Miquel Insua que es el actor que hace de Diamond Flash y lo tuve clarísimo. Con Miquel hasta la muerte.

 

¿Qué es lo que querías contar con Magical Girl?
Me di cuenta cuando ya empecé, no mientras la escribía. Me interesa mucho la parte animal del hombre que nos hace hacer cosas que no entendemos; y la parte racional y mas humana, como nos contenemos, como hay cosas que deseamos y no sabemos porqué. Como esto nos mete en problemas y tratas de apaciguarlo constantemente. Esos conflictos entre la parte emocional y racional.

 

Me llama la atención que ninguno de los personajes entra en conflicto para conseguir algo para ellos mismos. Siempre es para otra persona.
Son actos de amor. Es muy paradójico, no es por conseguir dinero, no es por egoísmo. Que en una peli de cine negro la trama sea simplemente económica me parece mas simple. Prefiero que sea por amor, que el dinero sea para conseguir algo para otra persona me parece muy apasionante.

 

¿Emoción o razón?
Yo creo que la virtud está en el equilibrio. Aunque soy muy emocional de siempre y por eso intento agarrarme a la razón en todo, en cuanto a ideas políticas, a mi día a día, al orden. Soy muy maniático con el orden y eso es porque no soy ordenado. Las personas que son ordenadas por naturaleza no se obsesionan, lo son y punto. Las personas que somos muy obsesivas con el orden es porque somos en esencia desordenadas y tenemos que tenerlo todo controlado porque sino se nos va la olla. Pero yo soy emocional, sí.

 

¿Tienes miedo a lo que pueda pasar en la taquilla?
No, porque la peli ha ido muy bien en ventas internacionales y ya queda poco para que se amortice. Me preocupa la inversión de la gente, de las personas que han puesto dinero para la película pero no tengo miedo porque confío en la película.

 

Decías que en este caso querías hacer una película pequeña. ¿Quieres que tú siguiente proyecto sea de las mismas características?
No, ahora no pienso en la producción, solo en el guión. Como va a ser la peli, de qué quiero que vaya, la dirección, intentar dirigirla lo mejor que pueda, contar una historia que me estremezca, que me emocione y… no pienso en otra cosa.

 

¿Dirigirías un guion que no fuese tuyo?
En principio no. No me lo planteo, no me gusta. Yo empiezo a dirigir desde el guión, elijo planos… dirijo desde el guion.

 

¿Y si te llamasen de EEUU? Ahora está de moda ofrecer grandes producciones a directores que han triunfado en pequeñas producciones en Europa.
No. En principio no me parece mal pero no creo que yo pudiese hacer lo que quiero porque lo que yo quiero es hacer películas de una manera determinada, como a mi me apetece hacerlas, con un equipo pequeño – pequeño dentro de lo que necesite -, sentirme con mucha libertad, sin presión y hacer las películas que me apetecen. Tengo la suerte de momento de poder hacer lo que quiero. No tengo ambición económica, tengo ambición creativa y vital. Además, yo quiero vivir en Madrid, a mi Madrid me gusta mucho. Los Ángeles me parece que está bien para visitarlo pero para vivir allí… no sé conducir, mi inglés es muy chapucero, no sé. De momento estoy agusto aquí en Madrid y las historias que me gustan prefiero rodarlas en España o incluso en Europa. EEUU es distinto.

 No tengo ambición económica, tengo ambición creativa y vital.

 

Empiezan a denominarte el Lars Von Trier español. Si veo algo que ambos teneís en común es que los dos maltratáis a las mujeres en vuestras películas. En tus dos películas hay torturas. ¿Qué te hemos hecho?
Sí, es cierto que lo hago. Hay maltrato a la mujer. Pero no me habéis hecho nada, al revés. Quiero pensar que es una especie de recurso dramático como en las tragedias griegas, que al final no me relaciono con el maltrato a la mujer, en cuanto a posicionarme por supuesto en contra, pero a nivel dramático tiene que haber algo en mi, es algo perverso.

 

¿Te gustaría hacer una película de animación?
Yo trabajé en animación. Lo he pensado alguna vez, pero si utilizo la animación tiene que ser para algo que no se pueda hacer en imagen real, utilizar las ventajas que tiene la animación para hacer algo completamente distinto. Si puedo hacerlo en imagen real no lo haría en animación. Tendría que encontrar el qué.

 

¿Sigues dibujando de manera profesional?
No, sigo dibujando de manera conceptual para las pelis, el story board, apuntes, historias que me gustarían…

 

Me has dicho que prefieres no dirigir guiones de otros, pero ¿adaptarías una novela o cómic?
Sí, no me importaría adaptar algo. En eso no tengo problema, tengo problema con rodar un guión que no es mío.

 

¿Y cuál podría ser?
Cómic es más complicado porque ya son buenos de por sí. Me gusta mucho la novela ‘Agujero negro’ de Charles Burns, eso si puede estar guay.

 

¿Le has besado alguna vez la cornea del ojo a una chica? Como en las viñetas de Suehiro Maruo.
Besar no, chupar creo que sí.

 

Se empieza a hablar de la generación picnic. ¿Cómo conociste a Vigalondo, Cobeaga y Cavestany?
A Vigalondo le gustan mucho los cómics y me conocía por mi faceta de dibujante. Cuando realmente llegamos a conocernos fue a través de ‘Maquetas‘, mi corto del Notodo, y coincidimos en Austin. Nacho en Austin es como el alcalde la ciudad, va todos los años, todo el mundo le conoce, tienen caretas con su cara en las tiendas… es acojonante. A Cavestany le conocí en Abycine en el 2011 y a Cobeaga un poco por Nacho, por este grupo arsénico. Quedábamos mucho en el picnic. Allí se organizan muchos eventos y al final te acabas encontrando con toda esta gente. Tambien con Canódromo Abandonado, Venga Monjas…

 

De hecho, has rodado un corto con Venga Monjas.
Si, hice un corto con ellos, Don Pepe Popi.

 

Y hablando de cortos. ¿Por qué utilizas el cortometraje para hacer humor y el largo para el drama? Si alguien ve tus dos largos pero no sabe nada de tus cortos, estoy segura que le costaría imaginarte haciendo comedia.
Sí, es verdad. Para mi en el corto funciona mejor el humor, en un drama necesito mas tiempo para desarrollar la historia. Aunque mis cortos no dejan de mostrar un humor incómodo que también se ve en los largometrajes.

 

¿Por qué dices que no te ves como director de cine? ¿A pesar de las conchas que has conseguido en el festival de San Sebastián sigues sin verlo?
Digo eso porque hay gente como Almodóvar, Tarantino o Lars Von Trier a quienes no veo como directores de cine. Les veo como otra cosa que a parte hacen cine. Ellos tienen algo que contar y utilizan el cine como medio para hacerlo. ¿Soy director de cine? Sí, porque es el medio que he elegido para expresar lo que siento, pero yo no me recuerdo de pequeño fantaseando con ser director de cine. Hasta llegar aquí he hecho muchas cosas: He sido diseñador gráfico, dibujante, he trabajado en tv, videojuegos…

 

¿Adaptarías un videojuego?
Me gustaba mucho ‘Shadow of the colossus’. No soy muy jugón pero cuando juego lo hago durante una semana entera. Cuando acabe todo el follón de la prensa estoy pensando comprarme la Play 4,  algún juego y encerrarme a jugar durante una semana. Sí es cierto que mis padres me daban dinero para ir a comprar pan y yo me lo gastaba en las maquinas recreativas. A veces me pagaban a cambio de dibujos y estaba realmente obsesionado con el ‘Double Dragon’. Recuerdo que cuando empezaba este juego me fijaba en la ciudad que rodeaba a los jugadores. Miraba las ventanas de los edificios y pensaba “que coñazo de ciudad. La gente que vive aquí tiene que estar todo el día escuchando peleas, cada día la misma cantinela.” Estas son la sosas que pensaba de pequeño.

Cuando acabe todo el follón de la prensa estoy pensando comprarme la Play 4,  algún juego y encerrarme a jugar durante una semana.

También creo que ahora mismo en Youtube hay genialidades. Hay un video de Almodóvar diciendo su top 5 de videos de Youtube y el último que escoge es el de ‘Las vecinas de Valencia‘. Después le dije: “Pedro te he hecho un homenaje en la película.” El personaje de Bárbara habla de ese video porque sé que es uno de los favoritos de Almodóvar.

 

Ahora que me hablas del talento que hay en Youtube, en el documental ‘La pantalla herida’ tratan de hacer un recorrido por los problemas del cine español y creo que se les escapó el más importante: Que es un grupo cerrado en el que cuesta entrar. Se escuchan frases que dejaban claro esta posición, como que grabar una película con un móvil era una falta de respeto a la profesión.

Desde luego con eso no estoy de acuerdo. Sobre todo porque yo respeto mucho la profesión de la gente del cine pero obsesionarse con el trabajo, con las cuestiones técnicas, creo que aleja del cine, de la esencia de hacer una película. Si estás más pendiente del rodaje que de hacer un buen guión me parece equivocado. Creo que hay que estar abierto a la realidad que sucede. Yo no creo que sea una falta de respeto grabar una película con un móvil, quien lo vea así que no lo haga, pero si alguien quiere grabar un video con su teléfono, lo sube a internet y tiene 200 millones de visitas, ¿quién es nadie para decir lo que es cine y lo que no es cine? Yo no me atrevo a pasar esta frontera, pero quien lo tenga claro que coja un mármol y que lo talle. Que nos ilustre con lo que es cine y lo que no.

¿Quién es nadie para decir lo que es cine y lo que no es cine? Yo no me atrevo a pasar esta frontera, pero quien lo tenga claro que coja un mármol y que lo talle. Que nos ilustre con lo que es cine y lo que no.

 

De alguna manera podría decirse que sales de este grupo llamado Low cost. Tú mismo te costeaste Diamond Flash y sacaste tu película adelante.
Parece que es una cosa nueva de ahora, cuando Almodóvar, Trueba y todo el mundo hizo películas grabadas en 16mm en el centro de Madrid, sin permiso y sin nada. No es de ahora, ha existido siempre, desde Christopher Nolan, Sam Raimi, Peter Jackson, esta gente cogió cámaras de cine y grabaron cosas, solo que ahora se hace con teléfonos o con cámaras de fotos, pero la esencia, esa necesidad de rodar algo sin pedir permiso a nadie ha existido siempre. ¿Qué le quieren poner de nombre Low cost? Me parece bien. Yo quiero hacer películas que no sean low cost porque quiero pagar a la gente mejor de lo que lo hice en ‘Diamond Flash’, ofrecer sueldos dignos y que la gente trabaje a gusto. En cualquier caso si alguien va a un rodaje y ven que estás con un telefono móvil ¿qué vas a hacer? ¿llamar a la policía? Es la postura de una parte del cine que esta más a parapetarse en que las cosas sigan como siempre se han hecho que en abrirse a los cambios y tratar de tener una visión moderna de las cosas. Los que se benefician de que todo siga así son ellos y se convencen de que eso es lo bueno. Lo nuevo siempre será lo malo. Antes se dependía de una productora para hacer una película y ellos tenían la responsabilidad de ajustarse a un presupuesto, ahora es uno mismo quien tiene que autocensurarse. Ya no hay filtros. Cualquier idea que tengas la puedes rodar. Ahora hay más competitividad y eso está bien porque nos picaremos unos con otros y haremos películas mejores. Si lo que prefieren es que haya cuatro que hagan películas… eso se ha acabado.

 

Tienes razón. Parte de tu éxito es precisamente que has renovado la temática no solo aquí en España. Tus dos películas no se parecen a nada, no lo hemos visto antes.
Como director, a mi me gusta que haya emoción, celos, venganza, pasiones. Parece que admitir esto es malo. Los intelectuales son un poco curitas y todo lo relacionado con el placer les da miedo. Si es un coñazo les gusta mucho a los intelectuales.

 

Pues ya que hablamos de placeres, dime un placer culpable.
Para mi no es culpable porque soy muy orgulloso. ‘Guardianes de la galaxia‘ es una buena película. No me siento culpable porque me guste ‘Harry Potter‘ o ‘La guerra de las galaxias’. Vi la primera de Harry Potter y me pareció muy salvaje, tengo pendiente ver las 8 seguidas para ver como crece el personaje. Debe ser una sensación parecida a ver ‘Boyhood‘.

 

¿Cuántas entrevistas llevas?
Unas 60, pero genial. La gente se lo curra bastante. Me gusta.

 

Uuummm, ¿eres algo narcisista?
Un poco sí. El cine tiene algo como una droga que te atrapa y no puedes dejar de pensar en ti mismo, uno se abstrae en sus pensamientos, te aisla del mundo y los demás. De esto sí me siento culpable. Cuanto más conectas con el público mas enganchado estás y más te aíslas. Empiezas a ver pelis y a leer de manera compulsiva.

 

¿Qué lee Carlos Vermut cuando se aísla?
Estaba leyendo ‘Out’ de Natsuo Kirino, novela negra japonesa y ahora me estoy leyendo ‘Grotesco’ de Natsuo Kirino también.

 

¿De dónde viene tu pasión por la cultura japonesa?
Comencé con videojuegos, manga y poco a poco empecé a conectar con el mundo adulto de la literatura o el cine, pero todo viene del manga, series como ‘Bola de Dragón‘ o ‘Caballeros del zodiaco‘. Tienen unas narrativas distintas, ves rápido que no es Mortadelo. Yo respeto mucho a ‘Mortadelo y Filemón’ pero cuando era pequeño no leía estos cómics. Fui de los primeros en España que compraba manga cuando empezaron a publicarlos.

 

¿Por quién o por qué atravesarías la puerta del lagarto negro?
Por mi chica, por mis padres, por mi hermano y por alguna persona más.

 

¿Cómo los personajes de Magical Girl? ¿Lo harías por otras personas no para conseguir nada para ti?
No, para mi no. No tengo ambiciones, mi ambición es cinematográfica, aun así, me gusta mucho el cine pero no ofrecería mi vida. Además, meterte a hacer cine ya es como entrar por la puerta del lagarto negro. Es muy duro, muy obsesivo, muy extraño. La gente que hacemos cine hemos creado una realidad que es una locura diaria y desde fuera no se entiende… ¡ni tampoco tiene porque entenderse! Nosotros pensamos que el cine es lo más importante del mundo y la gente desde fuera sólo ve una película.

Nosotros pensamos que el cine es lo más importante del mundo y la gente desde fuera sólo ve una película.