2ª jornada en la Berlinale 2015

Qué sería del cine iraní sin los críticos españoles” afirmaba Alejandra Jiménez en la pasada edición de los Premios Feroz. Haciendo reverencia al chiste, afirmamos que ‘Taxi‘ de Jafar Panahi ha sido la primera película notable que hemos visto en la Berlinale. El director se encuentra ahora mismo en pleitos con la justicia de su país para que se le permita volver a realizar películas. En el año 2010 fue condenado a 20 años de inhabilitación para rodar. Con su peculiar estilo y gracia consigue saltarse la norma y estrenar películas como ésta: sin títulos de crédito para recalcar que no se trata de un film, con una sola cámara y un coche que parece el escenario de una sitcom. El mismo Panahi actúa de taxista y transporta a la crema y nata de las calles de su ciudad, un hombre moribundo que quiere grabar un video dejando todas sus posesiones a su mujer, un enano que piratea el cine que no llega a Irán y lo alquila a los vecinos, o un verdugo que defiende sus ideas al estilo “cuñado” que diríamos en España.

Taxi-Still-via-Berlinale-700x399

‘Taxi’ Jafar Panahi, 2015

Muchos son “45 years de matrimonio. El amor romántico es una invención cultural como lo es la religión. Uno es más feliz sabiendo que existe un Dios que te protege y una familia o pareja que te venera y te ama sin condiciones.  La primera falacia es fácil de mantener, la segunda ya no tiene cabida en la forma de vivir del primer mundo. El amor de los cuentos es una utopía, incluso la factoría Disney empieza a incluir discretamente finales acordes con las nuevas realidades. En ‘Maléfica‘ es la propia hada quien debe besar a la princesa para que despierte de su hechizo, Elsa no deja a su hermana Anna que se case con un príncipe a quien acaba de conocer en Frozen y en Into The Woods personas de diferentes matrimonios se besan en la oscuridad del bosque: “Me educaron para ser encantador, no para ser honesto”.

En “45 years” el director Andrew Haigh adapta un pequeño relato del poeta David Constantine sobre una pareja que lleva 45 años casada. En la ficción, Tom Courtenay nunca ha amado a su mujer, Charlotte Rampling, y los acontecimientos le obligan a confesarlo una semana antes de su próximo aniversario. Rampling estremece con su actuación sosegada. Su personaje reprime la impotencia que provoca una verdad sin remedio, demasiadas arrugas para empezar de nuevo. Tom Courtenay es el hipócrita que se acomoda a las circunstancias y no parpadea al disimular delante de sus familiares. Las interpretaciones de la pareja son tan férreas que el drama provoca desconfianza de tu propio compañero de vida. Aun queda mucha Berlinale, pero apostaría a que Charlotte Rampling es una posible ganadora del Oso de plata de este año.

201506056_1_IMG_FIX_700x700

’45 years’ Andrew Haigh, 2015

La sorpresa de hoy ha vuelto a llegar a última hora de la noche. La argentina “El incendio” podría ser el tercer pilar, junto con Stockholm y 10.000 km,  de una trilogía sobre la pareja heterosexual moderna.

Henar Álvarez

Las biografías de figuras históricas más apasionantes son aquellas que consiguen aunar el relato de una vida personal repleta de sucesos interesantes con transmitir de forma adecuada su relevancia en la configuración del mundo actual tal como lo conocemos. ‘Queen of the Desert‘ (Werner Herzog, 2015) apuesta por contrastar el enigmático corazón de la escritora, historiadora y espía británica Gertrude Bell con los vastos y misteriosos desiertos repletos de multitud de distintos pueblos árabes en plena efervescencia durante el colapso del antiguo Imperio otomano en el contexto de la Gran Guerra. El problema es que plantea un triple juego de drama histórico, retrato de personaje e historia de amor de folletín que no termina de encajar bien, dando pie a momentos cómicos involuntarios. No es fácil así despejar la duda de si todo lo que se ve es en realidad un intento fallido de crear una sátira muy elaborada de este tipo de narraciones y la santificación que se hace de los mismos protagonistas, sus logros y obras. La elección de James Franco para interpretar al gran amor de su vida es difícil de justificar si se quiere tomar en serio el último trabajo de Herzog y tanto la desmedida intensidad del romance en pantalla como la superficialidad con que se trata su exploración de Oriente Medio no ayudan a tener demasiado interés en lo que sucede durante la mayor parte de su metraje.

‘Queen of the desert’ Werner Herzog, 2015

Uno de los grandes terrores de los padres respecto a sus hijos es que llegue el día que empiece su despertar sexual. Si a la infinidad de responsabilidades que eso supone se le añade una discapacidad psíquica tenemos la premisa con la que arranca ‘Dora oder Die sexuellen Neurosen unserer Eltern‘ (‘Dora or The Sexual Neuroses of Our Parents’, Stina Werenfels, 2015). Dora deja de tomar su medicación y comienza a experimentar los mismos impulsos que cualquier adolescente de su edad, sorprendiendo a sus progenitores y al primer desconocido que se encuentra por la calle. Una versión en negativo de la arquetípica Lolita, que a diferencia de ella no busca provocar y manipular a pobres hombres siendo su objeto de deseo sino buscando su propio placer. “Dora la sexploradora” (título que espero tome prestado la distribuidora española que se atreva a estrenar este film en nuestro país) utiliza un humor entre retorcido y macabro como su mejor arma para tratar el derecho a la libertad sexual, la responsabilidad necesaria para ejercerla y la sobreprotección paternal con una mujer que lo es sólo físicamente y está muy lejos de comprender las ramificaciones y las consecuencias de sus actos y decisiones.

Ramón Rey