8ª jornada en la Berlinale 2015

Fuera de la ficción al verdadero héroe se le reconoce por la capacidad de actuar cuando los demás se paralizan. No es necesario tener éxito, simplemente valor para intentarlo. Este es el tipo de héroe que retrata ‘Elser’ (’13 Minutes’, Oliver Hirschbiegel, 2015): un personaje olvidado en la historia que atentó contra Hitler y otros miembros importantes del partido durante uno de sus discursos en 1939 y fracasó por trece miserables minutos. Elser no es un gran ideólogo ni un estratega, sino un hombre que busca hacer lo correcto para salvar millones de vidas, alterando el rumbo político de la Alemania de la época. Su fracaso no lo convierte en un mártir. Es una victoria moral. Un acto que puede inspirar a otros, sin poseer cualidades únicas extraordinarias, a reaccionar ante el mal con la dignidad esperable de un ser humano decente. En lugar de apelar a valores abstractos, genéricos y universales de la mayoría de producciones que tocan la lucha contra los nazis, ‘Elser’ acierta al perfilar sus motivaciones internas y el contexto biográfico personal para entenderle. Una nota de distinción que se agradece pero no evita la nula trascendencia de un conjunto al menos satisfactorio.

25_elser

Fotograma de ‘Elser: Er hätte die Welt verändert’ (’13 minutes’)

Tulsa, Oklahoma. 400000 habitantes, 4000 iglesias y un único centro juvenil LGBT. Ese es el interesante material de partida del documental ‘Misfits’ (Jannik Splidsboel, 2015), que sigue a un puñado de jóvenes que viven en el núcleo de la región más conservadora de Estados Unidos. Lamentablemente no pasa de eso, una idea que sonaba interesante sobre el papel. Hasta cierto punto se puede comprender el tono optimista y ligero que rezuma en todo momento, pero no se puede perdonar su intranscendencia. No se muestra el trabajo ni la importancia del centro juvenil, ni la auténtica olla a presión social que supone la comunidad que comparten los jóvenes protagonistas del documental, ni se elaboran los infiernos personales que han padecido o siguen experimentando cada unos de ellos. Todo queda en algo anecdótico y hasta bordea la trivialización, con una descripción esquemática de como ha afectado a sus vidas su orientación y/o expresión sexual.

MISFITS

‘Misfits’ de Jannik Splidsboel

Japón pasó de la conmoción de Hiroshima y Nagasaki a recibir con felicidad los beneficios de la energía nuclear y promover su desarrollo tecnológico. Todo cambió completamente con Fukushima. Usando como hilo conductor la penosa situación de los 1400 evacuados procedentes de Futaba a un colegio de los suburbios de Tokyo tras el reciente desastre, el documental ‘Futaba kara toku hanarete dainibu’ (‘Nuclear Nation II’, Atsushi Funahashi, 2014) realiza un completo repaso a todos los actores implicados en la recuperación de las zonas afectadas y el traslado de sus antiguos habitantes. Pasando por el agotador proceso burocrático, las volátiles promesas incumplidas de las instituciones gubernamentales y la ausencia de algunos de los principales responsables. El estado de abandono que viven durante años estos refugiados sin esperanzas de recuperar su pasado, con un presente indefinidamente provisional y un futuro incierto es uno de los cruciales retos a los que se enfrenta el país natal de Godzilla.

Ramón Rey