Luis Endera: “Estamos en un momento donde las herramientas están en nuestra mano. Hacer una película conlleva mucho trabajo pero es posible”

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Fran Martínez, fotograma ‘Desde el infierno’.

Dos cortos fueron suficiente para que Luis Endera tuviera claro que quería hacer un largometraje. Ante las dificultades que existen para entrar en el circuito cinematográfico de nuestro país, comenzó una campaña de crowdfunding en la que recaudó dinero suficiente para rodar ‘Desde el infierno’, basada en la novela de su amigo de infancia Enrique Laso. Aprendió todos los procesos necesarios para tratar la imagen, consiguió que Nacho Vigalondo y Xavier Deltell interpretaran dos pequeños papeles y ha terminado en Madrid para preestrenar su película en los Cines Renoir de Madrid el próximo sábado 21. Quien quiere, puede.

Henar: Se acerca el momento del preestreno. Ha sido un largo camino hasta llegar a ver ‘Desde el infierno’ en pantalla grande.

Luis Endera: Pues sí. Primero me decidí a hacer una película, quizá demasiado pronto porque solo tenía dos cortos. Leí la novela de mi amigo Enrique Laso, ‘Desde el infierno’, que era corta e intensa, con pocas localizaciones… en ese momento decidí que iba a ser el guión de mi primera película.

H: ¿Enrique Laso ha estado involucrado en el proceso audiovisual?

LE: Sí, desde el principio se volcó con el crowdfunding, en la revisión del guión e incluso vino al rodaje. La verdad es que el guión lo he escrito yo solo, pero a él le ha gustado mucho.

H: Esa es una buena señal. Los escritores rara vez quedan contentos con las versiones de sus obras cuando no participan activamente en el guión.

L: Él vio los primeros borradores y me dio algunos consejos. Cuando le enseñé la última versión se quedó muy contento con el resultado.

H: ¿Sois amigos desde hace tiempo, verdad?

L: Sí. Eso a veces hace que algunas cosas sean más difíciles porque se tiene más confianza pero hemos trabajado muy bien, no hemos tenido ningún problema.

H: Cuentas con Carlos Bardem en uno de tus cortometrajes, “Llame ahora”, que también es de terror. ¿Es esa la línea que quieres seguir en tu carrera o es casualidad?

LE: Es terror cómico, pero sí. En realidad me gusta el género porque ofrece una serie de alicientes que todos queremos explotar: el suspense, los sustos, la tensión… Eso me gusta, disfruto mucho con las películas de terror. Aún así no soy un director únicamente de este tipo de cine, ha sido casualidad. De hecho tengo ya dos proyectos en mente. Uno es una comedia basado en un libro de Roberto Lopez-Herrero, ‘Antonio mató a Luis en la cocina con un hacha porque le debía dinero’, y el otro está basado en un libro de Bruno Nievas que a su vez está basado en una idea mía que yo le di a Bruno Nievas. Trata de un escritor que gracias a una máquina que graba los sueños puede terminar sus novelas. Este mundo onírico, con cierta acción, me atrae mucho.

H: ¿Cúal es tu película favorita de terror?

LE: Con la que más miedo he pasado es con ‘La noche de los muertos vivientes‘, pero no es mi favorita. Te diría ‘El sexto sentido‘ o ‘The Ring‘… la americana.

H: ¿La americana? ¿Y la japonesa? ¡Qué sincero! ¡Hipsters fuera! ¿Cómo ha sido la experiencia de grabar un largometraje? ¿Dista mucho de hacer un corto?

LE: Para mi han sido más días y más minutos. También pensé que si uno me había costado 2000€, esto serían unos 40.000€. Hice este cálculo y acerté. En el equipo hemos sido menos personas en el largo que en los cortos. La postproducción la he hecho yo prácticamente al completo con mi ordenador. Antes no sabía retocar el color, tenía la herramienta pero no el conocimiento. Había hecho alguna cosilla amateur así que estuve meses estudiando a fondo para poder terminar mi película. El sonido lo hizo mi amigo J.

H: Luis, has sido el director, montador, postproducción, fotografía, marketing…  ¡Absolutamente todo de tu película! Eres la encarnación del punk: “Hazlo tu mismo (Do it yourself)”.

LE: Claro. Estamos en un momento donde las herramientas están en nuestra mano. Conlleva mucho trabajo pero es posible. Cuando decidí hacer mi primera película leí un artículo sobre el crowdfunding de ‘El cosmonauta‘. Arranqué la hoja y pegué ese artículo en mi pared. Al tiempo, pusimos en marcha nuestro propio crowdfunding  y recaudamos 35.000€. El coste real de la película si todos hubiésemos cobrado habrían sido unos 100.000€. Casi el 80% del presupuesto lo hemos gastado en los desplazamientos, alojamiento y comida de 12 personas durante los 12 días que duró el rodaje. Todo el equipo cedió su tiempo y su trabajo a cambio de cobrar en un futuro si hubiera beneficios, pero sin expectativas. En realidad todos lo han hecho porque creían en el proyecto.

H: ya que has nombrado ‘El Cosmonauta’, cuando se estrenó esta película muchos medios se hicieron eco de la producción afirmando que el crowdfunding era el futuro del cine, pero como tú indicas, estamos hablando de un tipo de producción donde la gente no cobra por su trabajo.

LE: ‘Desde el infierno’ no ha sido sólo crowdfunding, es también crowdsourcing. Con el dinero que conseguimos no daba ni para empezar, con eso es imposible pagar salarios. Esta película se ha sacado adelante gracias a las buenas intenciones de las personas que forman el equipo y a las 430 que aportaron capital.

H: ¿Qué plataformas utilizaste?

LE: Hicimos dos. El primero fue en Verkami. Nos pusimos el objetivo de llegar a 44.000€ en 40 días, pero nos quedamos en 27.000. En Lanzanos bajamos el objetivo a 35.000 y conseguimos el resto. Después, a través de la página de la película podías colaborar a través de un botón de paypal.

Si te digo la verdad, creo que me apoyó mucha gente por ser desconocido. Si hubiera sido alguien con nombre quizá la gente no se hubiera animado a aportar porque no hubieran creído que realmente lo necesitaba. Para llevar a cabo un crowdfunding hay que estar 24 horas detrás, si no estás dispuesto a eso ni lo intentes. De hecho, aproveché esta experiencia para escribir un libro sobre como hacer un crowdfunding con éxito.

H: Qué acción os reportó más ingresos?

LE: Lo cierto es que hubo un aluvión de aportaciones gracias a Julia Otero.

H: ¿Cómo te pusiste en contacto con ella? ¿Cómo fue?

LE: Un día puse un tuit que decía: “¿Las mujeres no nos notáis más hábiles desde que está la ruedecita del ratón?”.  Nacho Vigalondo me hizo RT y Julia Otero lo vio y también lo retuiteó. Esto es anecdótico, se quedó ahí. Pero cuando estaba en mitad del primer crowdfunding me acordé y decidí pedirle ayuda. Le escribí literalmente: “Julia hazme un retuit por la ruedecita de ratón”, lo hizo y se interesó en el proyecto. Cuando estábamos a punto de terminar el crowdfunding volví a pedirle ayuda, a ver si podía nombrar el proyecto en el programa. Me escuchó y… ¡Conseguimos 10.000€ en ese solo día! La pena fue que quedaba poco tiempo para que finalizara el crowdfunding en Verkami y esta plataforma no permite alargar el tiempo que indicaste en un principio. Con una semana más hubiéramos conseguido llegar al objetivo de los 40.000€

H: Tienes más de 6000 seguidores en twitter. ¿Qué papel han jugado las redes sociales en Desde el infierno?

LE: Para mi las redes sociales lo han sido todo. Empezando por que gracias a Facebook me reencontré con con mi amigo Enrique Laso. A Nacho Vigalondo, a Fran Martinez, a Xavier Deltell… con todos ellos contacté a través de twitter. Con Deltell fue increíble. Anteriormente le había dicho que le veía en un papel dramático y cuando surgió la película le ofrecí el papel del padre de Fran. Me contestó: “Me apunto” ¡Y ni siquiera había leído el guión! Vigalondo me hizo un hueco en su agenda, estaba con la postproducción de Open Windows… todos se han portado fenomenal.

Xavier Deltell

Xavier Deltell, fotograma ‘Desde el infierno’

H: Ahora a ‘Desde el infierno’ le queda la parte más difícil: La distribución. ¿Tienes ya algún cine cerrado donde vaya a proyectarse o has pensado en plataformas digitales? ¿Cómo o dónde vamos a poder ver ‘Desde el infierno’?

LE: Mis expectativas son realistas. Quiero distribuirla en Internet, creo que podemos llegar al público latino, y también intentaremos que se pueda ver en algún cine. Nuestro objetivo era hacer una película y está cumplido. Ahora vamos a intentar sacarle rendimiento, pero nosotros ya estamos contentos con lo que hemos conseguido.