Festival de Cannes – 10ª jornada – El principito, Dope

Por Henar Álvarez

“Lo esencial es invisible a los ojos”. Antoine de Saint-Exupéry escribió uno de los más bellos relatos sobre aquello que realmente tiene valor. Tras ‘Inside Out’, hoy hemos podido ver la segunda película de animación del festival: ‘El principito’, una revisión del relato del aviador dirigida por Mark Osborne (‘Kun Fu Panda’).

Como un Quijote retirado, Antoine pasa su vejez en una antigua casa con un amplio jardín en el que intenta hacer volar de nuevo su vieja avioneta. Su urbanización está compuesta por monocromáticas casas grises equidistantes y calcadas. ¿Recuerdan? “He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado, jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: He visto una casa que vale cien mil pesos. Entonces exclaman entusiasmados: ¡Oh, qué preciosa es!”. Cuando una niña y su madre se mudan al bloque de al lado, lo primero que hacen es ahuyentar a las palomas que adornan el jardín. La pequeña debe comportarse según los deseos de su madre que la obliga a pensar y a vivir como un adulto. El excéntrico aviador le hablará de como hace muchos años su avioneta se estrelló y conoció al principito. Le explica que aquel niño quería que le regalaran un cordero, que amaba a una rosa y que su minúsculo planeta había sido tomado por enormes baobabs.

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‘El principito’ (Mark Osborne)

Siguiendo la estructura de ‘Big Fish’ o ‘La historia interminable’ la película ‘El principito’ contiene la novela. Son los personajes quienes nos cuentan como fue la relación entre este joven Peter Pan y aviador. Para hacer hincapié en la diferencia entre ambos mundos, el director utiliza técnicas distintas: El dibujo digital para la trama principal y el stop-motion para las aventuras del pequeño príncipe.

Ambas historias están bien casadas pero, tal vez, la trama tarda demasiado en arrancar. La presentación de la pequeña y el mundo adulto al que, precozmente, su madre le obliga a pertenecer retrasan la aparición de Antoine más de lo debido. Aunque realmente un pase de prensa no es extrapolable a lo que vaya a ocurrir en las salas comerciales, si puede servir como baremo para comprobar si ciertos aspectos funcionan en líneas generales. No se ha escuchado ninguna risa en los chistes incluidos en el guión. Algunas secuencias estaban demasiado estiradas y eso ha generado la sensación de que sobraba metraje. También es cierto que hacia la mitad del film la trama comienza a avanzar con más fluidez y la música de Hans Zimmer (ganador de un Oscar por ‘El rey león’) ayudan a que el final sea lo suficientemente emotivo como para que el espectador salga satisfecho de la sala. Nunca esta de más que nos recuerden que nosotros, aunque ya adultos, una vez fuimos niños.

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‘Dope’ (Rick Famuyiwa)

‘Dope’ triunfó en el Festival de Sundance y, a juzgar por las carcajadas y los aplausos al finalizar el pase, parece que también en la quincena de los realizadores del Festival de Cannes. Rick Famuyiwa (‘Brown sugar’) dirige esta divertida visión del final de la adolescencia, los coqueteos con las drogas y las mujeres guapas y la incertidumbre de Malcolm por saber que universidad aceptará su solicitud de admisión. El protagonista lleva el pelo al cepillo, viste camisas horteras, zapas molonas y adora el hip-hop de los noventa. La vida le obligará a espabilar el día que un alijo de cocaína aparezca en su mochila del colegio. La factura, la estructura del guión y la elaboración de los personajes y sus circunstancias definen la película como otra comedia indie de las que tan buena acogida consiguen entre el público y la crítica.