Festival de Gijón 2015 – 7ª Jornada: ‘The Diary of a Teenage Girl’, ‘Test’, ‘Transatlantique’ y ‘Zurich’

'The Diary of a Teenage Girl' (Marielle Heller, 2015)

‘The Diary of a Teenage Girl’ (Marielle Heller, 2015)

El cine marca indie reclamó la atención del séptimo día de festival con The Diary of a Teenage Girl‘ (Marielle Heller, 2015). San Francisco, años setenta. Minnie es una quinceañera que acaba de perder su virginidad con el novio de su madre, una mujer a la altura del contexto histórico de la época. Usando como recurso las grabaciones que realiza la protagonista, se relatan sus peripecias sexuales en esta nueva fase personal de descubrimiento y aventura. Una que se define casi como la experiencia obligatoria para cualquier adolescente del momento tras los cambios sociales y las revoluciones de la década anterior. La descripción del mundo interior de Minnie a través de pequeños guiños a la animación son un desaprovechado reclamo visual para expresar su creciente deseo de manifestar su presencia hacia los demás, igual que en el sexo. El problema es que, en su intento de transmitir un mensaje supuestamente feminista y de empoderamiento de la mujer, comete el error por el camino de reafirmar conductas negativas tradicionales y estereotípicas. Algunos destellos de inspiración y encanto se pueden encontrar entre personajes desdibujados y su torpe desarrollo gracias a la actriz protagonista, Bel Powley, que se eleva sobre el guión y sus diálogos.

Durante cuarenta años la Unión Soviética realizó pruebas nucleares en la zona noreste de Kazajistán sin tener consideración alguna por las consecuencias hacia el medio ambiente o la población local. Test‘ (Aleksandr Kott, 2014) está ambientada en una región de la estepa que podría identificarse con ese lugar, aunque en su ambientación no se den datos concretos. La película muestra la relación de una joven con su padre y el triángulo amoroso en el que ella se ve envuelta mientras viven felizmente en ese remoto lugar. Sin diálogos, refleja su vida cotidiana capturada con una belleza estremecedora, creando instantes de un gran poder evocador con elementos y acciones tremendamente sencillos. La fotografía transmite en cada plano una poesía de origen casi mágico que, con la mirada de la protagonista, escudriña con curiosidad el entorno y extrae del mismo las razones para esperar el amanecer de un nuevo y tranquilo día.

'Test' (Aleksandr Kott, 2014)

‘Test’ (Aleksandr Kott, 2014)

El espectador como sujeto activo tiende a buscar un significado en cada imagen que percibe. Sin embargo, hay obras cinematográficas en las que esa tendencia natural se invierte y sólo se pueden comprender globalmente como experiencias totales. Transatlantique‘ (Félix Dufour-Laperrière, 2014) entra en el terreno del documental de observación siguiendo durante un mes a la tripulación de un carguero que cruza el Atlántico. Filmada en blanco y negro, la cámara establece sistemáticamente los espacios del barco (tanto exteriores como interiores) así como los del entorno en el que navega, creando resonancias a través de los ambientes y configurando conexiones y familiaridades imposibles con la ayuda imprescindible de la mezcla de sonido, la cuál actúa como catalizador de una corriente de conciencia. Las rutinas diarias de trabajo y el ocio se ven envueltas en imágenes dignas de una ensoñación en un barco que es un mundo aparte bajo la tiranía del mar abierto.

'Transatlantique' (Félix Dufour-Laperrière, 2014)

‘Transatlantique’ (Félix Dufour-Laperrière, 2014)

La última proyección de la jornada fue Zurich‘ (Sacha Polak, 2015), la historia de una mujer que con un doloroso pasado se ve perdida y a la deriva recorriendo las carreteras como acompañante del camionero de turno que acepte transportarla. Con una narración pretenciosamente fragmentada, este melodrama de cimientos muy básicos intenta transformar una típica historia de pérdida trágica en un inexistente puzzle emocional a resolver. La estructura elegida parece en realidad algo improvisado, diseñada para darle un poco de interés y misterio a un personaje imposible de comprender. No por sus traumas del pasado, sino por la ineptitud de su caracterización y la arbitrariedad del montaje. Si todo esto falla, el artefacto final resulta entonces algo grotesco, descaradamente manipulador y sin un discurso que pueda aportar cohesión o justificar sus decisiones narrativas o formales más allá de querer supeditarlo todo a buscar el giro artificioso y emocional.

'Zurich' (Sacha Polak, 2015)

‘Zurich’ (Sacha Polak, 2015)